¿Por qué es tan difícil aceptar la transformación del nuevo yo?

La dificultad no está en la falta de progreso.
Está en cómo el cerebro protege la continuidad de la identidad.
La identidad no funciona como una opinión que se cambia con argumentos.
Funciona como un sistema predictivo: prioriza lo que ha sido repetido por más tiempo (incluso si es doloroso).
Cuando el crecimiento ocurre rápido, el sistema entra en conflicto.

“¿Por qué es tan difícil verme a mí mismo y ver lo mucho que he crecido y estar orgulloso de mí? No puedo palparlo por mucho tiempo, se va...”

Si este modelo se construyó alrededor de autocrítica, vergüenza o perfeccionismo, cualquier evidencia de cambio genera tensión.Ante esa tensión, el sistema activa un mecanismo protector:
“Si no consolido este nuevo yo, reduzco el riesgo de perderlo en el futuro.”
El cerebro prioriza aquello que puede predecir con mayor estabilidad.La identidad antigua, incluso si es dolorosa, constituye una predicción conocida y, por tanto, segura desde el punto de vista biológico.La identidad emergente, en cambio, introduce incertidumbre.

El self-schema es el modelo interno que organiza quién soy.

“Me critico y veo cosas feas de mí. Me encuentro los más mínimos detalles de falla, esa es mi verdad.”
Me recuerdo lo horrible que soy, porque eso es de lo que más se acuerda y tiene presente.”

Por qué el progreso puede sentirse “irreal”

En momentos de baja demanda atencional (cuando no estás enfocado), el cerebro tiende a:
• repetir narrativas pasadas
• escanear errores mínimos
• amplificar defectos corporales o fallas recientes
Es el sistema volviendo a su configuración más estable (conocida).Por eso, ante el crecimiento es común pensar:
• “no puedo creer que esto sea yo.”
• “seguro fue suerte.”
• “esto no va a durar.”
La identidad va más lento que los resultados.

“Me es bien complicado creer que yo logré esto y que ahora esto que logré soy YO.”
No logro creérmela porque no logro asimilar por completo este nuevo cambio de identidad.”
Es como si yo mismo me rechazara por el nuevo yo que soy.”

Reflexionar ayuda a entender el proceso.
Pero no es lo que lo cambia.
La identidad se consolida cuando:
• la acción se repite
• hay carga emocional y significado
• el cuerpo aprende que el nuevo yo es habitable y seguro
El cerebro actualiza su modelo interno a través de la experiencia encarnada (embodied cognition), no del discurso.

La transformación comienza cuando se introduce un cambio de estado sostenido

“Solo me acuerdo de esta nueva persona cuando puedo cambiar de estado...”

No se trata solo de cambiar pensamientos, sino de modificar la forma en que el yo se interpreta y se siente a sí mismo.

En estados no-ordinarios de conciencia ocurre algo importante:
• alta concentración
• juicio reducido
• autorregulación del sistema nervioso
• sensación de capacidad y coherencia
Aquí también:
• la rumiación pierde fuerza
• el diálogo crítico deja de dominar
• el cerebro entra en alta maleabilidad
No “piensas” quién eres.
Lo encarnas.
Y esa experiencia precede a la narrativa.

"Es cuando dejo de usar mi cabeza en modo “crítica excesiva".

El estado no-ordinario de conciencia, conocido como flow suele aparecer mientras el cuerpo actúa, al:
• entrenar
• correr
• bailar
• crear
• resolver desafíos complejos
Cuerpo y mente se sincronizan.
La acción se siente clara, posible, retadora.
El cuerpo aprende primero.
La identidad lo sigue.

La transformación ocurre en movimiento

Y siempre pasa que me desconecto de ese modo cuando estoy muy concentrado haciendo algo, cuando empiezo a notar cómo mi cabeza piensa de manera distinta, ahí se expanden las posibilidades."

Integrar con compasión al yo antiguo

El antiguo yo, aquél “guardián”, que bloquea la transformación no es un enemigo.
Es la versión previa del yo protegiendo coherencia.
La transformación no ocurre al rechazarlo, sino al atravesarlo con entendimiento y evidencia vivida.El nuevo yo gana soberanía no por declaración, sino porque el sistema nervioso aprende, una y otra vez, que puede sostenerlo.

"Cuando llego ahí es como si me encantara seguir viviendo y hacer lo que hago, ser quien soy, con todo lo complicado que puede ser la vida, pero se siente que tiene un propósito."

La identidad no es fija.
Es un sistema vivo que se recalibra con el tiempo bajo consistencia.

La identidad se actualiza a través de evidencia sostenida y repetición.1. Registra acciones y resultados de forma objetiva; 2. Identifica qué hábitos siguen reforzando una identidad obsoleta y cuáles necesitan repetirse para consolidar la nueva; 3. Normaliza la duda como un desfase de integración, no como una falla personal.La identidad se ajusta cuando la evidencia se mantiene en el tiempo.